Screenshot_20260403_150220_Samsung Internet

Quien posea la soberanía energética tendrá el poder del mundo y esto está en juego en la guerra contra Irán que unió a Israel, Estados Unidos y algunos de los países árabes.

Escribe Francisco Cordón* 

En el actual enfrentamiento militar en Medio Oriente es necesario analizar, proyectar e intentar descifrar algunos enigmas:

  • Sobrepeso específico de la oposición interna de Irán y el gran desafío estadounidense
  • ¿Quién puede tener el control de los nodos energéticos del futuro?
  • ¿En qué nodo energético va a quedar Latinoamérica?

Esta aseveración depende de si se mide el éxito en términos de destrucción militar inmediata o en resiliencia estratégica y económica.

Las últimas cifras sobre daños causados por los ataques aéreos contra Irán según datos al miércoles, 01 de abril de 2026 registran:

  • Unidades civiles: 115.193
  • Unidades residenciales en las provincias: 91.498
  • Unidades residenciales y comerciales en la capital, Teherán: 44.391
  • Instalaciones sanitarias, médicas y de servicios médicos de emergencia
  • Escuelas 316 Centros de la Media Luna Roja 763
  • Vehículos Operativos 18
  • Helicópteros de socorro 48 (Media Luna Roja y EMS: 3).

Quienes analizamos este conflicto sugerimos que Irán está logrando una “derrota económica” para sus adversarios.

Irán viene desarrollando un avance tecnológico que a los Estados Unidos le sorprende, que poco tiene que ver con el desarrollo de una posible bomba nuclear.

No es sólo eso, las tecnologías han cambiado y quien posea la soberanía energética tiene el poder del mundo.

Estados Unidos e Israel, usando estrategias de la doctrina estadounidense de operaciones de escenarios múltiples atacaron la estructura de mando iraní, asesinando al menos 50 cargos claves en el liderazgo de Irán, entre ellos el Líder Supremo y gran parte del alto mando militar.

Se puso en práctica Inteligencia, Vigilancia y Selección de objetivos, al mejor estilo de guerras modernas. Los Rusos no lograron esto cuando invadieron Ucrania en el 2022.

El General Augusto Pinochet Ugarte, ex dictador de Chile decía que el resultado de una guerra no se rige por fórmulas preestablecidas, haciendo suyos los pensamientos de Carl Von Clausewitz (obra De la guerra).

Una estrategia que haya sido exitosa no tiene por qué serlo en un escenario diferente. Las operaciones y las destrezas tecnológicas, por asombrosas que nos resulten, no garantizan el éxito.

Concretamente, Estados Unidos e Israel queriendo lograr un colapso inmediato mediante la decapitación del régimen parecen haber generado una serie de efectos secundarios aleatorios.

Hoy en varios países Latinoamericanos, especialmente Argentina, tenemos alza de combustible y se espera un aumento en la inflación a corto y mediano plazo, aunque no lo quieran reconocer políticamente hablando.

La operación militar, al eliminar a los líderes de Irán, entregó parte de ese poder a los sectores más intransigentes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) los cuales han aprovechado el estado de emergencia para centralizar decisiones estratégicas y de defensa.

Pareciera haberse paralizado a la oposición interna iraní, cuyos seguidores. Si bien pueden despreciar al régimen, no desean que su país de más noventa millones de habitantes se divida en pequeños estados étnicos.

Las caras de la oposición iraní. De izquierda a derecha, arriba, Narges Mohammadi, Reza Pahalavi, Mohammad Javad Zarif. Abajo, Mir-Hossein Mousavi, Zahra Rahnavard, Maryam Rajavi
Las caras de la oposición iraní. De izquierda a derecha, arriba, Narges Mohammadi, Reza Pahalavi, Mohammad Javad Zarif. Abajo, Mir-Hossein Mousavi, Zahra Rahnavard, Maryam
Rajavi

Lo que no podemos establecer los analistas del tema con mucha claridad es el peso específico de la oposición dentro de Irán.

Para entender esa “balanza de pesos”, hay que distinguir tres bloques que operan en niveles distintos:

1. La oposición interna llamada “El Gigante Dormido”, compuesto por líderes políticos tradicionales tales como Narges Mohammadi, premio Nobel de la Paz 2023, la cual desde la cárcel de Evin se ha convertido en el símbolo de la resistencia civil, posee legitimidad ética, destacada por sus huelgas de hambre y protestas bajo el lema de “Mujer, Vida, Libertad”;

2. La oposición en el Exilio llamada “La Cara Diplomática” donde los liderazgos son estructurados y buscan reconocimiento como Gobiernos en espera, representada entre otros por Reza Pahlavi, hijo de Sha de Irán Mohamed Reza Pahlavi que gobernó ese país entre 1941 y 1979.

Reza Pahlavi es probablemente la figura con mayor capacidad de convocatoria en la diáspora, el cual propone una transición hacia una monarquía constitucional o una república secular, con gran influencia y llegada al poder de Washington y Europa.

Él tenía 17 años cuando su familia se vió obligada a abandonar el país y desde entonces vivió en Estados Unidos, actualmente vive en El Cairo, Egipto.

También se destaca Maryam Rajavi, líder del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI), organización disciplinada de estructura cuasi-militar, muy controvertida dentro y fuera de Irán por su pasado y sus métodos.

También lidera la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), también exiliada en Paris con un gran activismo, destacándose con diez puntos para el futuro de Irán, entre ellos la separación de la religión y el estado, generar una República, igualdad de género, un Irán no nuclear entre otros.

En el contexto actual de abril de 2026, tras la muerte de Alí Khamenei, Rajavi ha intensificado sus llamados a un gobierno previsional para transferir la soberanía al pueblo iraní.

Su organización sostiene que el régimen está en un “punto de no retorno” y busca posicionarse como la alternativa democrática más preparada.

3. Las Grietas en el Sistema llamada “La Oposición silenciosa” conformada por figuras que formaron parte del régimen pero hoy son críticos o están marginados, representando a sectores que querrían un Irán más normal, destacándose Mir-Hossein Mousavi, con arresto domiciliario desde 2011, representando a los reformistas, logrando recientemente dar un paso clave en declarar que la estructura de la República Islámica ya no es rescatable y que se necesita un cambio total de sistema, alejándose del lazo con el Líder Supremo totalmente.

Su esposa Zahra Rahnavard, no es sólo “la mujer de”, sino una de las intelectuales y artistas más influyentes de Irán, siendo la primera mujer en ser rectora de una Universidad en Irán tras la revolución (Universidad de Alzhara), convirtiéndose en el corazón del Movimiento Verde desde el 2009.

Ella rompió tabúes en la política iraní, donde las esposas de los líderes suelen ser invisibles.

Por otra parte destacamos a Mohammad Javad Zarif, ex canciller que representa a los tecnócratas, si bien no es opositor que intente derrocar al régimen, su visión choca frontalmente con la línea dura de la Guardia Revolucionaria.

Mohammad Javad Zarif es la cara visible de quienes creen que la supervivencia de Irán depende de la diplomacia y no de los misiles.

Fue un actor clave del acuerdo nuclear de 2015 con mucha influencia desde la academia en la Universidad de Teherán que busca diálogo con Occidente y pretende un cambio de paradigma en el que Irán deje de verse a sí mismo solo a través de sus enemigos y empiece a actuar por sus propios intereses estratégicos y económicos.

La operación militar del 28 de febrero de 2026 denominada “Furia Épica” sin dudas convenció a la cúpula dirigente iraní por el Pentágono (ataque coordinado a gran escala entre Estados Unidos e Israel que diezmó la cúpula iraní, su líder Ayatollah Alí Khamenei, Azis Nasirzadeh, entre otros) de que se trataba de una guerra que buscaba por parte de esos dos países como estado final deseado, el cambio de régimen dentro de Irán y que no se estaría frente a una confrontación limitada como lo fue la guerra de los 12 días, ocurrida en junio de 2025 dónde se dañaron severamente centros nucleares claves como Natanz, Isfahan y Fordow.

Los actuales gobernantes que quedaron hoy en día en Irán a los cuales no conocemos, y que si llegamos a conocer a lo mejor son dados de baja mañana o la próxima semana, difieren notablemente de la elite anterior, que era cosmopolita, educada en Occidente en la década del ’60, ’70 y principios de los ’80.

Tradicionalmente las provincias suministraban un flujo constante de jóvenes ideologizados, sin embargo la guerra de los 12 días, el colapso económico de reservistas y el efecto de la Furia Épica han dejado un vacío de liderazgo notable.

Ahora el cambio se denomina Defensa de Mosaico donde iraníes se ocultan en zonas montañosas con vigilancia ha generado la formación de células durmientes (Guardia de los Descalzos) en caso de una invasión terrestre a gran escalar.

Recordemos que muchos de los jóvenes sólo tienen esta única vía de ascenso social, uniéndose a las milicias, no obstante haberse detectado una caída de reclutamiento del 40%.

Los actuales líderes de Irán son en su mayoría de origen provincial, que están profundamente arraigados en su país y carecen de lazos internacionales que antaño le habrían ofrecido vías de escape.

No poseen doble nacionalidad, no mantienen residencias en el extranjero, no tienen pasaportes y pocos cuentan con capital lingüístico o social necesario para emigrar a otros países.

En resumen, no tienen una salida viable. Para ellos la derrota no el exilio, sino la aniquilación.

En tales condiciones, la expectativa para ellos no es la capitulación fragmentada, sino la resistencia hasta el final.

Luego de los Atentados a las Torres Gemelas y luego de las campañas militares que desarrolló Estados Unidos en Afganistán e Irak, los iraníes iniciaron un proceso de aprendizaje de la doctrina militar de los países occidentales, pudiendo estudiar la estrategia bélica estadounidense en su entorno inmediato.

  • Doctrina de guerra asimétrica 

Durante más de dos décadas, los iraníes analizaron estos métodos, aprendieron de ellos e incorporaron su lógica a su lógica a su “doctrina de guerra asimétrica”.

Así, tras sobrevivir al ataque del 28 de febrero, el régimen de Irán ha puesto en práctica dicha doctrina.

La doctrina asimétrica de Irán canaliza los recursos militares, civiles, económicos e informativos del Estado, hace una campaña de insurgencia prolongada, de multidominio, diseñada para infligir el máximo daño a sus adversarios.

Para ello se apoya en lo que quizás sea el mayor activo de la República Islámica, su paciencia y tolerancia asimétrica.

Es decir, su capacidad de soportar un mayor tormento físico y emocional que sus adversarios occidentales, la mística del sacrificio “el martirio”.

Los iraníes, durante la denominada Guerra de la Sagrada Defensa efectuada entre los años 80 y 88 sufrieron más de 500.000 bajas muchas de ellas por exposición a armas químicas, pero lograron paralizar al Irak de Saddam Hussein y forzar una tregua.

Esta tolerancia asimétrica al dolor se forjó en las trincheras durante estos años.

Muchas veces los iraníes recurrieron a los denominados ataques de “oleada humana” que eran grandes masas de jóvenes, en su mayoría desarmados, que asaltaron las posiciones enemigas y las abrumaron con su superioridad numérica (jóvenes de Basij en los años 80).

Eso hoy en día forma parte de las bandas callejeras paramilitares del régimen iraní que siguen operando en el país.

El 28 de marzo, a través del Canal Telegram, un líder iraní publicó una infografía titulada “El camino para derrotar al enemigo es la guerra económica”.

La idea central de este concepto es la reestructuración de la economía de Irán, no sólo para reducir su vulnerabilidad a las sanciones impuestas por occidente, sino también para permitir alcanzar la estabilidad y el desarrollo el objetivo de la economía de resistencia en prevenir la destrucción de la República Islámica mediante la doctrina de la economía de la resistencia y con la ayuda crucial de dos actores internacionales muy importantes, China y Rusia.

Irán ha logrado aislar en gran medida su economía del sistema económico global.

Cuanto más se prolongue esta guerra, menos probable será la supervivencia del régimen iraní.

Sin embargo la victoria de esta guerra, por muy estéril que sea, no pertenecerá al bando que pueda infligir más daño, sino al que pueda soportarlo durante más tiempo.

La paciencia asimétrica demostrada por Irán le otorga una posición dominante. La realidad estratégica indica que el ritmo de la guerra no está tan claro.

No hay una clara estrategia de salida para ninguno de los tres actores principales.

Un régimen herido iraní, pero resistente, ha tomado la iniciativa y ningún actor externo y mucho menos la OTAN van a venir a revertir esta situación.

Lo que queda son opciones cada vez más limitadas, cada vez más costosas, puede ser en escalada una guerra de desgaste, ninguna promete resultados limpios, todos conllevan riesgos.

Una cosa es segura: esta guerra no se quedará contenida, se extenderá a los mercados internacionales, a las cadenas de suministro, a los hogares. Se pagará con sangre, con terrorismo, con capital y con tiempo. Lo que venga después no lo tenemos claro.

*Analista de Seguridad. Sub Comisario (R)

**Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad en ejercicio del derecho constitucional a la libre expresión sin censura previa y no necesariamente reflejan la línea editorial de SRSur News Agency

Colabora para mantener este sitio:
Banco Santander Argentina 
Alias: GRIFO.ANILLO.MATE

Seguinos en X: @SRSur_Agency Instagram: @srsurnewsagency

Abre este enlace para unirte a nuestra comunidad de WhatsApp: https://chat.whatsapp.com/DZwWOqFMhwM1N0wDyCDaVo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *