Preocupa en Brasil la cosecha récord de café

Preocupa en Brasil la cosecha récord de café estimada en 66 millones de sacos para 2026 pero esto crea incertidumbre para el productor por la implacable ley de oferta y demanda.
La producción proyectada de 66 millones de sacos en 2026 pone de manifiesto la paradoja entre la mayor producción de la historia y la caída de los precios, lo que genera tensión en el sector agrícola, según un especialista de UniCesumar.
En el mismo mes en que la agricultura brasileña se prepara para una de las mayores cosechas de café de la historia, el panorama para los productores se caracteriza por una tensa relación entre abundancia y rentabilidad.
La proyección de una cosecha récord, estimada en 66 millones de sacos para 2026, genera una alarma económica: ¿qué sucederá cuando el país produzca más café del que el mundo parece dispuesto a consumir?
El volumen previsto representa un hito histórico, un salto gigantesco en comparación con los 30 a 40 millones de sacos cosechados en la década de 2000.
Este progreso refleja décadas de inversión en tecnología, una gestión sofisticada del suelo y la resiliencia del agricultor.
Sin embargo, la celebración de la productividad viene acompañada de una preocupación real, dictada por la implacable ley de la oferta y la demanda.
“Para el productor, especialmente“El escenario es una paradoja clásica del agronegocio, donde las cosechas récord y el riesgo de pérdidas van de la mano. Cuando la producción aumenta demasiado, el mercado internacional no absorbe todo el café de inmediato, y el excedente hace bajar los precios”.
“Para aquellos que han invertido en tecnología y expansión, esto puede ser devastador”, explicó Tiago Costa, profesor de Agronomía de la UniCesumar en Maringá.
La situación se complica aún más al considerar los costos de producción. En los últimos años, los productores han visto dispararse los precios de los fertilizantes, pesticidas, mano de obra y combustible.
“Los productores se enfrentan a una difícil disyuntiva: gastos cada vez mayores con ingresos cada vez menores. Esto exige planificación, búsqueda de eficiencia e incluso alternativas para reducir costos”, añade Costa.
- El escenario global y el impacto local
Brasil, que ya representa cerca de un tercio del consumo mundial de café, está sintiendo la presión desde todos los frentes.
Además de la propia sobreproducción de Brasil, competidores como Vietnam y Colombia también tienen altos niveles de existencias, lo que satura el mercado global y otorga a los compradores internacionales mayor poder de negociación.
El resultado es una caída en el precio por saco en las bolsas de Nueva York y Londres, que sirven de referencia para el precio que se paga a los agricultores.
Esta dinámica incrementa el riesgo de endeudamiento, especialmente para los pequeños y medianos productores que han dependido del financiamiento para modernizar sus explotaciones.
«El acceso al crédito, que antes era una oportunidad, puede convertirse en un problema si no hay planificación. El escenario de precios bajos puede dificultar el pago de los préstamos e incluso comprometer la viabilidad de las propiedades», advirtió el profesor de UniCesumar.
