La Anglo Argentine Society mantiene activa la cultura argentina en Londres

La Anglo Argentine Society mantiene activa la cultura argentina en Londres
La Anglo Argentine Society mantiene activa la cultura argentina en Londres con el Gran Asado anual que este año será el domingo 17 de mayo.
Escribe Gabriela Albernaz*
Desde la Anglo Argentine Society, se convoca al Gran Asado Argentino cada año pero también convierte cada encuentro en una invitación para otros eventos como la Borges Lecture y reúne a una comunidad que convirtió la nostalgia en ayudas concretas.
Una comunidad en Londres que celebra la cultura, reúne a generaciones y convierte sus encuentros -del Gran Asado a la Borges Lecture- en apoyo concreto para organizaciones sociales en Argentina.
En una ciudad donde conviven idiomas, acentos y comunidades de todo el mundo, la Argentina también tiene sus lugares de pertenencia.
A veces aparece en una lectura de Borges, en una conferencia, en una gala diplomática, en una canción de tango, en una mesa de Navidad o en el humo de una parrilla.
Pero en la Anglo-Argentine Society, esa presencia argentina en Londres no se queda en la nostalgia: reúne a argentinos, británicos y familias atravesadas por ambos países.

La AAS frece a la comunidad argentina en Gran Bretaña un espacio de encuentro y convierte esa red afectiva en ayuda concreta para organizaciones que trabajan en la Argentina.
Registrada como organización benéfica –charity– en Inglaterra y Gales, la entidad nació originalmente como un espacio destinado a fortalecer los vínculos comerciales entre Argentina y Gran Bretaña.
Con el paso del tiempo, su misión cambió. Hoy ya no se dedica a ser ese puente comercial, tarea que cumple la British Argentine Chamber of Commerce, sino que se consolidó como una organización cultural, comunitaria y solidaria.
“Hoy en día ha cambiado muchísimo la naturaleza de la sociedad”, explica Fátima Nollen, presidenta –chair– de la Anglo-Argentine Society.
“Tenemos una misión híbrida: promover la cultura argentina en Gran Bretaña y recaudar fondos para ayudar a organizaciones en Argentina”.
Esa misión doble es, en realidad, una forma de tender puentes.
Hacia el Reino Unido, la AAS acerca la cultura argentina a la vida británica y ofrece a quienes viven lejos del país un lugar donde seguir perteneciendo: una lectura, un asado, una gala, una charla, una fiesta de Navidad, una conversación en español.
Hacia Argentina, transforma esa comunidad en apoyo financiero para entidades que trabajan en lugares donde las necesidades son concretas y urgentes.
Actualmente, la Anglo-Argentine Society acompaña financieramente a Red Comunidades Rurales y Haciendo Camino, dos organizaciones seleccionadas por su transparencia, seriedad e impacto social.
“La gente en la Argentina sabe que existimos y se acerca a nosotros con proyectos o pedidos de ayuda”, señala Nollen.
“Pero tenemos que tener muy claro que son organizaciones serias, transparentes, y analizamos bastante cuál es el impacto real que tienen en la gente con la que trabajan”.
Muchas de esas organizaciones trabajan en zonas alejadas de los centros urbanos, donde el acceso a servicios básicos como educación, salud o agua resulta más difícil.
“Siempre son organizaciones que trabajan en lugares donde no llega con tanta facilidad la medicina, la educación, el agua, las cosas que uno tiene por garantizadas en una vida normal”, afirma.
Desde su gestión, Nollen busca que el apoyo mantenga un equilibrio: una institución de asistencia directa y otra con efecto multiplicador.
En el pasado, por ejemplo, la AAS respaldó a Enseñá por Argentina, a través del programa Reimaginar el Aula, orientado a fortalecer a docentes.
La lógica era simple y profunda: ayudar a quienes enseñan para que ellos, a su vez, puedan sostener mejor a sus alumnos.
“Nos parecía muy importante entusiasmar y motivar a los maestros, porque son ellos los que tienen que animar a los alumnos para que continúen yendo a la escuela y estén mejor preparados para el futuro”, explica.
La organización también otorgó ayudas individuales en otros momentos de su historia.
Entre los casos recordados por Nollen figura el apoyo al bailarín argentino Daniel Escobar, ex primer bailarín del Teatro Colón, para viajar a Inglaterra e incorporarse al entonces London Festival Ballet, actual English National Ballet.
También hubo ayudas para estudiantes argentinos que viajaron al Reino Unido a realizar másters.
Hoy, sin embargo, la AAS privilegia el trabajo con instituciones, porque eso permite seguir con mayor claridad el destino de los fondos y medir el impacto.
- El Gran Asado Argentino: volver a casa por un día
Entre todos los eventos de la Anglo-Argentine Society, hay uno que resume como pocos su espíritu: el Gran Asado Argentino.
Este año se realizará el 17 de mayo y es uno de los principales encuentros comunitarios y mecanismos de recaudación de la entidad.
El asado nació hace más de cuarenta años, impulsado por un grupo de exalumnos del colegio St George’s de Quilmes.
Con el tiempo se incorporó al calendario de la AAS y se transformó en una celebración abierta de la cultura argentina en el Reino Unido.
“El asado comenzó hace más de 40 años”, recuerda Nollen. “Después de mucho tiempo se unió a la Anglo-Argentine Society, y la sociedad decidió utilizarlo como una forma de celebrar la cultura argentina en Gran Bretaña”.
En la década de 2000, el evento llegó a reunir entre 700 y 900 personas. Hoy tiene una escala más reducida, con alrededor de 300 asistentes, pero conserva su fuerza simbólica.
Para muchos argentinos que viven en el Reino Unido, es una manera de volver por un día a una escena reconocible, con parrilla, choripanes, morcillas, folklore, tango, cumbia y una mesa compartida.
“Nos adaptamos a lo que demandan los nuevos asistentes, que son más jóvenes, argentinos que vienen acá, sumados a la vieja guardia de la sociedad”, dice Nollen.
“Tenemos folklore, tango y también cumbia, porque hay que darle cabida a todo eso que es nuevo, más joven y pujante”.
El asado incluye además una rifa con más de 25 premios donados por socios, amigos, artistas, escritores, empresas argentinas, empresas de argentinos radicados en Reino Unido y otras firmas colaboradoras.
Este año, el premio principal vuelve a ser un pasaje a Argentina, conseguido con el apoyo de Soliman Travel y Air Europa.
“Eso nos garantiza que podemos tener un extra para entregarlo en donación a las charities en Argentina”, señala Nollen.
En ese encuentro también aparece una dimensión esencial de la AAS: el voluntariado. Allí colaboran socios, amigos, familias y jóvenes de la comunidad.
También participa la familia de Fátima. Su hijo, nacido en Estados Unidos, de padre británico y madre argentina, ayuda como voluntario en el Gran Asado; su marido británico suele ser uno de los asadores.
La escena dice mucho: una familia angloargentina haciendo asado en Reino Unido para recaudar fondos destinados a comunidades argentinas.
- Borges, lecturas y una comunidad abierta
En todo el calendario anual de la Anglo-Argentine Society, cada actividad combina cultura, encuentro y solidaridad.
Sus cuatro eventos principales son el Ambassador’s Gala Dinner, previsto para el 16 de octubre; el Gran Asado Argentino, el 17 de mayo; la Borges Lecture, programada para el 4 de noviembre; y la fiesta concierto de Navidad, en diciembre.
Además, la sociedad organiza presentaciones de libros y mantiene un Club de Lectura de literatura argentina contemporánea, que este año cumple diez años.
La Borges Lecture tiene un lugar especial dentro de esa agenda: fue inaugurada por Jorge Luis Borges en 1983 y desde entonces se mantiene como uno de los espacios de referencia para la difusión de la cultura argentina en el Reino Unido.
Allí, como en el resto de las actividades, la cultura funciona como idioma común entre argentinos, británicos y personas de distintas nacionalidades.
La AAS está abierta a todos aquellos que tengan algún vínculo, interés o cariño por la Argentina.
“Está abierta a todo el mundo que tenga algún interés o cariño por la Argentina, ya sea por experiencia o por herencia”, explica Nollen.
En sus actividades participan argentinos, británicos, familias mixtas, latinoamericanos, españoles, canadienses, franceses, chilenos y personas de otros orígenes.
Lo que los une no es una nacionalidad única, sino una relación compartida con el país.
La entidad también mantiene una relación cercana con la Embajada Argentina en el Reino Unido. Desde 2016 cuenta con una oficina dentro de la sede diplomática, algo que Nollen define como “invalorable”.
La embajada, además, facilita en distintas ocasiones el uso de la residencia argentina en Belgrave Square para eventos culturales. “Nosotros hacemos una tarea que de alguna forma es complementaria a la parte cultural de la embajada”, explica. “Tenemos una llegada muy directa a la población argentina aquí”.
- Fátima Nollen, una historia argentina en Londres
La propia historia de Fátima Nollen parece atravesada por los mismos cruces que definen a la Anglo-Argentine Society. Nació en San Juan, vivió once años en Buenos Aires y desarrolló allí parte de su carrera periodística.
Más tarde fue corresponsal en Brasil, durante la etapa de auge del Mercosur, y residió cuatro años en Río de Janeiro, donde conoció a su marido, un británico que trabajaba para una empresa inglesa.
Después de casarse, la pareja se mudó a Nueva York. El año de su casamiento coincidió con los atentados del 11 de septiembre de 2001, y posteriormente se trasladaron al Reino Unido.
Además de su función en la Anglo-Argentine Society, Nollen escribe sobre ballet y danza para The Tablet y Bachtrack.
Es miembro del Círculo de Críticos de Gran Bretaña, sección Danza, que otorga los National Dance Awards, y es la única argentina en esa sección. Escribe sobre danza desde 1990.
Su llegada a la AAS tuvo una razón íntima: su hijo. Nacido en Estados Unidos, de padre británico, creció en Gran Bretaña, y ella temía que perdiera el contacto con sus raíces argentinas. “Me daba cuenta con cierta tristeza de que tal vez iba a perder el contacto con las raíces argentinas que yo traía”, recuerda. “Quise hacer algo que lo hiciera sentirse más cerca”.
La decisión funcionó. Su hijo se siente argentino, tiene pasaporte argentino y colabora como voluntario en el Gran Asado.
Su marido también abrazó esa cultura familiar: ama la Argentina y San Juan, habla español con acento sanjuanino, toma mate, come dulce de leche y aprendió a hacer asado con el padre y el hermano de Fátima.
“Yo jamás en la vida hice un asado”, admite ella. “Él es uno de los asadores generalmente en el Gran Asado Argentino”.
En esa escena familiar se resume buena parte del espíritu de la Anglo-Argentine Society: una cultura que se transmite, se mezcla y se comparte lejos del país, pero que no queda encerrada en la nostalgia.
Para muchos argentinos en Gran Bretaña, la AAS es una manera de seguir perteneciendo; para las organizaciones que acompaña en Argentina, es una ayuda concreta que llega desde una comunidad movilizada a miles de kilómetros.
El asado, Borges, la literatura, la música, la Navidad y la solidaridad forman parte de una misma trama.
La Anglo-Argentine Society recuerda que la identidad también puede ser acción, y que pertenecer, incluso desde lejos, puede convertirse en una forma de servir.
*Periodista argentina en Londres
